viernes, 23 de noviembre de 2007

Una excusa razonable

Como muchos sabrán, los dibujos animados vivimos en un mundo paralelo al suyo que llamamos Mundodibú.
Recientemente, tras concienzudos análisis teóricos y empíricos, nuestros eminentes científicos han creído detectar que existe una estrecha relación entre los dos mundos de modo que, lo que pasa en uno ocurre en el otro y viceversa.
Al parecer, las cosas no son idénticas (mucho más locas en el nuestro), pero sí guardan inquietantes similitudes, razón por la que nuestros altos dirigentes están muy preocupados por conocer si uno de los dos mundos predomina sobre el otro, es decir, si las cosas pasan siempre antes en uno que en otro o al revés (no se les ha ocurrido que puede que sea ninguna de las anteriores... un lapsus). Para desentrañar este terrible enigma, de largo alcance donde los haya, han ideado un proyecto científico (íntegramente financiado con subvenciones) que consiste en que yo, un servidor, publique algo en su mundo para ver las reacciones que provocan mis escritos en el suyo. Un selecto grupo multidisciplinar de eruditos anotará, para cada uno de mis escritos, las observaciones realizadas en su mundo (el de ustedes, no el de ellos) procurando detectar reacciones que permitan verificar si existe la hipotética predominancia buscada.
Barajando alternativas, escribir en un periódico planteaba dificultades de continuidad (no se fían de que yo escriba todos los días), algunos problemas no menores de ajuste con la línea editorial y otros que no enumeraré, por lo que se ha optado por este invento de los libros que solventa casi todos. Es cierto que, a diferencia de la idea del periódico, tiene un coste, pero como hay subvención...
Me presentaré: vivo en Dibuciudad y aunque hace muchos años trabajé en una conocida serie de dibujos, en el papel secundario de una triste hiena pesimista acompañando a un alegre león optimista (sólo los mayores me recordarán), ahora estoy prejubilado y me he ofrecido para este trabajo queriendo ocupar mi tiempo libre, que es mucho, y ganar unos perros extra de los que ando tan justo como sobrado de tiempo (perras era para las dibupesetas, ahora el dibueuro es masculino y ahora hay que ser muy cuidadoso con lo del sexo).
Precisamente por tener tiempo libre para observar, me han elegido para el puesto con la misión de ir contándoles las venturas y desventuras de nuestro mundo. A ello me aplico en este instante, más en forma de relato consecutivo que de diario propiamente dicho.


Observaciones empíricas del grupo científico de seguimiento:
Ninguna. No se han iniciado los trabajos por estar discutiendo entre ellos las diferentes ramas de la ciencia que habrán de tenerse en cuenta a la hora de componer el equipo de estudio.

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