Aquellos que sigan mi relato desde el principio ya conocen parte de lo que ocurre cuando vas a construir por mi experiencia con las reformas. Les cuento en esencia de la experiencia de Kalimero, pero de forma rápida para no reiterarme en exceso (nota aclaratoria, acompáñese cada aparición de la palabra “pagar” con un ruido clinc, clinc, como de monedas cayendo):
Por la compra del suelo:
-Pagar (recuerde, "clinc, clinc") en Notaría por escritura.
-Pagar (venga... clinc, clinc) en Registro de propiedad por inscripción.
-Posible plus (si, si... clinc, clinc) en ambos sitios por cuestiones como exceso de cabida y otras yerbas que ellos sabrán qué son.
-Pagar (no insisto) impuesto al gobierno de la comunidad autónoma.
Por pensar en hacer una vivienda:
-Pagar a arquitecto por pintar una que es igual que otras mil que lleva pintadas.
-Pagar aparejador por vigilar... ... ... ... la obra.
Por que el Ayuntamiento tome nota de que vas a hacer una vivienda:
-Pagar el impuesto municipal.
-Pagar la licencia (te tienen que dar permiso y si no pagas el impuesto no te lo dan).
Por que el banco vea si te da un crédito para la obra:
-Pagar a un perito que dice que lo que han dicho todos los de antes es verdad aproximadamente.
Por hacer la obra:
-Lo mismo que por comprar una casa completa (suelo incluido) en el pueblo vecino e ir y volver todos los días en coche con chófer durante unos 372 años, a despecho del coste de la gasolina y del medio ambiente.
Por terminar la obra:
-Pagar al arquitecto para que diga que se ha terminado.
-Pagar al aparejador por que diga que se ha terminado.
-Puede que pagar un plus de impuesto al Ayuntamiento por ver que se ha terminado.
-Pagar al notario para que apunte que se ha terminado.
-Pagar al registrador para que apunte que se ha terminado.
-Pagar al notario otro plus para que apunte que no es tuya, que es del banco.
-Pagar una comisión al banco para que él mismo te dé el préstamo (que luego le pagarás con intereses).
-Pagar un seguro que asegure lo que el arquitecto, aparejador y constructor aseguran.
-Pagar un seguro para que, si tienes un jamacuco ante tanto dislate, el banco cobre lo que te ha prestado.
-Pagar otro seguro para que si se pega fuego, o algo parecido, el banco cobre su casa (que es suya).
Por otros conceptos:
-Pagar billete de vuelta de Lourdes (la ida es de rodillas) para pedir que en el vertedero municipal haya muebles para la casa pues, a estas alturas, es del todo imposible reunir dinero para amueblarla.
-Pagar al fisioterapeuta por aliviar los dolores de muñeca debidos al reiterado esfuerzo de pagar y firmar letras y créditos más las lesiones de rodilla motivadas por el viaje anterior.
Todo esto, más o menos fiel y aproximado, que el pobre padre de Kalimero hablaba de memoria, claramente alterado de los nervios, y no recordaba los hechos con precisión (cosas de la edad).
Una cosa más: ninguno de los conceptos ni precios era negociable, al más puro estilo de la teoría del mercado, ya saben, oferta-demanda. Una de dos: o la teoría no es muy fina o la demanda tiene problemas mentales y la oferta se ha percatado de ello.
Ante todo esto nuestro querido Kalimero tuvo un ataque de ansiedad y, al borde del delirium tremens, comenzó a reconstruir su cascarón con cajas de cartón en un infructuoso esfuerzo por volver al vientre materno -no sé si había dicho que Kalimero es un pollito-.
Su padre -feliz hasta ese momento, pobre infeliz, por la subida de precio de su casa, convencido de que era millonario, sin haberse percatado en los efectos colaterales sobre sus hijos- le consoló como pudo diciéndole que no se preocupara, que podría quedarse con la casa paterna que él edificó de joven con sus manos (ayudado por amigos y familiares) y por la que no pagó ni tanto impuesto, ni a tanto señor con manía de apuntar en los papeles.
La idea originaria del padre era marchar al asilo con su esposa y dejar la casa al niño. Por desgracia, como más tarde descubrió dolorosamente, no tenía dinero para ello (pero esa es otra historia de la que no quiso entrar en detalles).
Al parecer, en estas fechas los precios están bajando y ya no parecen un DNI chino. Según cuentan, ahora rondan a un DNI de la India con decimales. Kalimero, no obstante, ha decidido esperar y ver si su sueldo le alcanza primero para el pan y la leche que ahora están a precios de DNI español. ¡Uhm...! Algo no va bien...
La última novedad es la moda entre matrimonios jóvenes de compartir hijos para intentar llegar a fin de mes. Las estadísticas arrojan un número entre 0'3 y 0'4 hijos por pareja, considerándose 1 familia numerosa y 2 heroicidad “suma cum laude” con banda floreada (o motivo de ingreso en psiquiátrico si se perciben síntomas que lo hagan aconsejable).
De mi cosecha añado que, por poner un ejemplo de tantos, es de completa locura que esté prohibido llevar un caniche sin correa, fumar a la sombra (en el tendido de sol sí se puede según los casos), retorcer el cuello a una gallina que nos vamos a comer acto seguido, o mear fuera del tiesto, o tantas y tantas cosas, y no lo esté acaparar elementos que son esenciales para los ciudadanos dibujos y que lastran la mayor parte de sus vidas. Estas son las cosas de Mundodibú que hacen que se nos pueda calificar de radicalmente locos. ¡Oh cielos... qué horror!
Curiosamente, eso sí, los ingresos alcanzan, sin problemas, para una tele de plasma de 16 metros -vale menos que un tejado del mismo tamaño o los mismos metros cuadrados de pared-, un coche -que mejor sería no tener-, un robot de cocina que no hace nada, un mp3, un mp4, un teléfono inalámbrico para tener que buscarlo por toda la casa cada vez que suena, un sillón de masajes que nos provoca luxaciones y tortícolis, una lámpara de bronce para el salón que no se usa jamás, un cacharro a pilas para cortarnos los pelos de las orejas y otras tropecientas mil pijadas más.
La tarde había pasado y, con el mundo arreglado, nos despedimos para caminar cada uno a su casa, aferrarnos a ella con los dientes y atarla con cadenas al suelo sabiendo el valor que tenían en la actualidad.
Así hice yo y en ella (desde hoy sólo camino en su interior con pantuflas para mimarla) estoy escribiendo estas líneas con las que me despido hasta mañana.
Observaciones empíricas del grupo científico de seguimiento:
Ninguna. Tras el suceso del burdel, la policía los ha fichado a todos. La autoridad gubernativa ha tomado cartas en el asunto y los ha mandado a casa con una amonestación y con la advertencia de que les retirarán los fondos si no se centran de una vez.
Por la compra del suelo:
-Pagar (recuerde, "clinc, clinc") en Notaría por escritura.
-Pagar (venga... clinc, clinc) en Registro de propiedad por inscripción.
-Posible plus (si, si... clinc, clinc) en ambos sitios por cuestiones como exceso de cabida y otras yerbas que ellos sabrán qué son.
-Pagar (no insisto) impuesto al gobierno de la comunidad autónoma.
Por pensar en hacer una vivienda:
-Pagar a arquitecto por pintar una que es igual que otras mil que lleva pintadas.
-Pagar aparejador por vigilar... ... ... ... la obra.
Por que el Ayuntamiento tome nota de que vas a hacer una vivienda:
-Pagar el impuesto municipal.
-Pagar la licencia (te tienen que dar permiso y si no pagas el impuesto no te lo dan).
Por que el banco vea si te da un crédito para la obra:
-Pagar a un perito que dice que lo que han dicho todos los de antes es verdad aproximadamente.
Por hacer la obra:
-Lo mismo que por comprar una casa completa (suelo incluido) en el pueblo vecino e ir y volver todos los días en coche con chófer durante unos 372 años, a despecho del coste de la gasolina y del medio ambiente.
Por terminar la obra:
-Pagar al arquitecto para que diga que se ha terminado.
-Pagar al aparejador por que diga que se ha terminado.
-Puede que pagar un plus de impuesto al Ayuntamiento por ver que se ha terminado.
-Pagar al notario para que apunte que se ha terminado.
-Pagar al registrador para que apunte que se ha terminado.
-Pagar al notario otro plus para que apunte que no es tuya, que es del banco.
-Pagar una comisión al banco para que él mismo te dé el préstamo (que luego le pagarás con intereses).
-Pagar un seguro que asegure lo que el arquitecto, aparejador y constructor aseguran.
-Pagar un seguro para que, si tienes un jamacuco ante tanto dislate, el banco cobre lo que te ha prestado.
-Pagar otro seguro para que si se pega fuego, o algo parecido, el banco cobre su casa (que es suya).
Por otros conceptos:
-Pagar billete de vuelta de Lourdes (la ida es de rodillas) para pedir que en el vertedero municipal haya muebles para la casa pues, a estas alturas, es del todo imposible reunir dinero para amueblarla.
-Pagar al fisioterapeuta por aliviar los dolores de muñeca debidos al reiterado esfuerzo de pagar y firmar letras y créditos más las lesiones de rodilla motivadas por el viaje anterior.
Todo esto, más o menos fiel y aproximado, que el pobre padre de Kalimero hablaba de memoria, claramente alterado de los nervios, y no recordaba los hechos con precisión (cosas de la edad).
Una cosa más: ninguno de los conceptos ni precios era negociable, al más puro estilo de la teoría del mercado, ya saben, oferta-demanda. Una de dos: o la teoría no es muy fina o la demanda tiene problemas mentales y la oferta se ha percatado de ello.
Ante todo esto nuestro querido Kalimero tuvo un ataque de ansiedad y, al borde del delirium tremens, comenzó a reconstruir su cascarón con cajas de cartón en un infructuoso esfuerzo por volver al vientre materno -no sé si había dicho que Kalimero es un pollito-.
Su padre -feliz hasta ese momento, pobre infeliz, por la subida de precio de su casa, convencido de que era millonario, sin haberse percatado en los efectos colaterales sobre sus hijos- le consoló como pudo diciéndole que no se preocupara, que podría quedarse con la casa paterna que él edificó de joven con sus manos (ayudado por amigos y familiares) y por la que no pagó ni tanto impuesto, ni a tanto señor con manía de apuntar en los papeles.
La idea originaria del padre era marchar al asilo con su esposa y dejar la casa al niño. Por desgracia, como más tarde descubrió dolorosamente, no tenía dinero para ello (pero esa es otra historia de la que no quiso entrar en detalles).
Al parecer, en estas fechas los precios están bajando y ya no parecen un DNI chino. Según cuentan, ahora rondan a un DNI de la India con decimales. Kalimero, no obstante, ha decidido esperar y ver si su sueldo le alcanza primero para el pan y la leche que ahora están a precios de DNI español. ¡Uhm...! Algo no va bien...
La última novedad es la moda entre matrimonios jóvenes de compartir hijos para intentar llegar a fin de mes. Las estadísticas arrojan un número entre 0'3 y 0'4 hijos por pareja, considerándose 1 familia numerosa y 2 heroicidad “suma cum laude” con banda floreada (o motivo de ingreso en psiquiátrico si se perciben síntomas que lo hagan aconsejable).
De mi cosecha añado que, por poner un ejemplo de tantos, es de completa locura que esté prohibido llevar un caniche sin correa, fumar a la sombra (en el tendido de sol sí se puede según los casos), retorcer el cuello a una gallina que nos vamos a comer acto seguido, o mear fuera del tiesto, o tantas y tantas cosas, y no lo esté acaparar elementos que son esenciales para los ciudadanos dibujos y que lastran la mayor parte de sus vidas. Estas son las cosas de Mundodibú que hacen que se nos pueda calificar de radicalmente locos. ¡Oh cielos... qué horror!
Curiosamente, eso sí, los ingresos alcanzan, sin problemas, para una tele de plasma de 16 metros -vale menos que un tejado del mismo tamaño o los mismos metros cuadrados de pared-, un coche -que mejor sería no tener-, un robot de cocina que no hace nada, un mp3, un mp4, un teléfono inalámbrico para tener que buscarlo por toda la casa cada vez que suena, un sillón de masajes que nos provoca luxaciones y tortícolis, una lámpara de bronce para el salón que no se usa jamás, un cacharro a pilas para cortarnos los pelos de las orejas y otras tropecientas mil pijadas más.
La tarde había pasado y, con el mundo arreglado, nos despedimos para caminar cada uno a su casa, aferrarnos a ella con los dientes y atarla con cadenas al suelo sabiendo el valor que tenían en la actualidad.
Así hice yo y en ella (desde hoy sólo camino en su interior con pantuflas para mimarla) estoy escribiendo estas líneas con las que me despido hasta mañana.
Observaciones empíricas del grupo científico de seguimiento:
Ninguna. Tras el suceso del burdel, la policía los ha fichado a todos. La autoridad gubernativa ha tomado cartas en el asunto y los ha mandado a casa con una amonestación y con la advertencia de que les retirarán los fondos si no se centran de una vez.